19 Ene Alcaldes y alcaldesas de Galicia y del Alto Miño exigen respuestas urgentes para el río Miño
Los alcaldes y alcaldesas de los municipios bañados por el río Miño exigen una gestión conjunta y coordinada del tramo internacional y reclaman respuestas urgentes de los gobiernos de Portugal y de España ante problemas que se están agravando sobre el terreno.
La causa es la ausencia de una respuesta eficaz a problemas estructurales que afectan al río Miño, en particular la colmatación del tramo internacional, con impactos directos en la navegabilidad, la seguridad, la pesca y el turismo; la proliferación de especies exóticas invasoras; y la gestión de los caudales transfronterizos, con efectos significativos en los ecosistemas, en las actividades económicas tradicionales y en la seguridad de las poblaciones.
Los municipios de ambas orillas advierten de que la fragmentación institucional y la falta de coordinación entre entidades continúan impidiendo respuestas eficaces sobre el terreno, a pesar de la gravedad y persistencia de los problemas identificados.
En este contexto, los municipios reiteran la petición de que ambos Estados asuman los problemas ambientales del río Miño como una prioridad en la XXXVI Cumbre Luso-Española, prevista para el 29 de enero, defendiendo que el río sea incluido en la agenda del encuentro bilateral.
“El territorio está unido y habla con una sola voz”, afirman los municipios, defendiendo que el río Miño requiere respuestas conjuntas, estructuradas y urgentes.
Los alcaldes están trabajando de manera articulada entre ambas orillas y subrayan que el tramo internacional del río Miño es el más humanizado y dinámico de toda la frontera luso-española, asumiendo un papel central en la identidad cultural del territorio y siendo un recurso ambiental, social y económico fundamental para las comunidades ribereñas. Alertan también de la percepción de abandono por parte de los Estados centrales, en contraste con la importancia estratégica del río Miño para el territorio y para las poblaciones que dependen de él.
La posición fue asumida de manera unánime en el marco de la Comisión de Trabajo del Pacto del Río Miño, creada por propuesta de la actual Dirección de la Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) del Río Miño, liderada por José Manuel Vaz Carpinteira, y aprobada en Asamblea General, que acordó la integración de los municipios de Salvaterra do Miño, Tui y O Rosal, en la margen gallega, y de Melgaço, Valença y Caminha, en la margen portuguesa, reflejando un mandato político claro de los alcaldes y afirmando al AECT como espacio central de articulación y cooperación transfronteriza en la defensa del río Miño.